Frutos secos un aliado para nuestra salud

lunes, 27 de enero de 2014
Cada día son más las personas que se unen al intento de mantener un estilo de vida saludable, aprovechando los aportes de los alimentos y de algunas actividades físicas a nuestro cuerpo y estado mental. Y es que al contrario de lo que muchos piensan solo se requieren pequeños cambios para mejorar nuestra salud.

Los frutos secos han formado parte de la alimentación del hombre desde tiempo inmemorial, sin embargo el interés por este tipo de alimento se ha incrementado de forma espectacular en la últimas décadas, principalmente por estudios epidemiológicos que han demostrado los efectos protectores del consumo de frutos secos disminuyendo el riesgo de padecer enfermedades cardiovasculares en distintos grupos de personas.

Cuando hablamos de frutos secos nos referimos puntualmente a almendras, nueces, pistachos, nueces de Macadamia, maní, avellanas, merey, todos ellos han producido un efecto positivo en el perfil lipoproteico, disminuyendo el colesterol total y las lipoproteínas de baja densidad (LDL) en plasma.

La mitad de su contenido son grasas saludables que ayudan a reducir el nivel de colesterol malo y a incrementar el colesterol bueno. Se trata de grasas saludables porque son insaturadas (mono y poliinsaturadas), ácidos grasos oleicos y linoleicos, así como ácidos grasos omega 3. Estas grasas intervienen en el control de los niveles de triglicéridos y colesterol del organismo, lo que les convierte en alimentos cardioprotectores. Teniendo en cuenta estos estudios, se recomienda la inclusión de 25 g/día de frutos secos, en el marco de una dieta prudente.

Por otro lado, contienen antioxidantes (entre ellos, tocoferoles, fitosteroles y fitoestrógenos, vitamina E y C) que son imprescindibles para combatir la acción de los radicales libres, sustancias responsables de algunas enfermedades degenerativas y del envejecimiento.

Los frutos secos poseen propiedades benéficas para la salud, por lo que éstos forman parte de la dieta en humanos; sin embargo, también son un riesgo en consumidores sensibles a alérgenos proteicos presentes en frutos secos.

Los frutos secos  se caracterizan por una alta densidad energética debida en parte a su escaso contenido hídrico. Además, presentan un bajo contenido en grasa saturada (<7 por ciento) y un elevado aporte de grasa insaturada (40-60 por ciento). Son una excelente fuente de proteínas de bajo valor biológico, es decir, son proteínas de origen vegetal. Constituyen también una de las fuentes más ricas de fibra dietética, fundamentalmente insoluble.

El análisis de diferentes estudios refleja que el consumo regular de pequeñas cantidades de frutos secos reduce el riesgo de enfermedad cardiovascular en un 30-50 por ciento. El efecto de los frutos secos sobre el peso corporal ha sido también recientemente estudiado. Hasta el momento no existen evidencias de un aumento de peso corporal asociado al consumo de estos alimentos y, sin embargo, algunos estudios de pérdida ponderal sugieren un posible efecto beneficioso en la regulación del peso corporal.

Todo esto hace que se consideren una excelente alternativa para ser consumidos como merienda.

Sin duda podemos decir que los frutos secos  tienen un efecto cardiosaludable.

Asimismo, gracias a su contenido en vitaminas del grupo B, están indicados para aliviar la fatiga, el estrés o el síndrome premenstrual. Las avellanas y las nueces son los frutos secos que muestran un mayor contenido en ácido fólico, seguidos de los piñones, los pistachos y las almendras.

En resumen, los frutos secos son alimentos tradicionales de la dieta mediterránea caracterizados por un elevado contenido energético, elevado aporte de fibra, bajo contenido de grasa saturada y un elevado aporte de grasa insaturada, fundamentalmente poliinsaturada. Son también fuente de proteína vegetal, antioxidantes, vitaminas y numerosas sustancias bioactivas como los flavonoides. Además, su contenido mineral es superior al de otros alimentos ya que aportan al organismo magnesio, fósforo, potasio, calcio, hierro y oligoelementos, como el zinc y el selenio.

Es importante resaltar el lado opuesto de los frutos secos. Cómo con todo en esta vida, el exceso es un error.

Consumir muchos frutos secos puede ser favorecer el incremento de peso, cuidado si quieres mantener un peso saludable.
    
Algunas personas pueden presentar gases y distensión abdominal, pueden resultar indigestos.
   
Vigila las cantidades, ¼ de taza 2 a 5 veces por semana.

¿Tienen propiedades curativas los frutos secos?

- Menopausia

Las nueces con su contenido de fitoestrógenos favorece que los efectos en las mujeres con menopausia se vean disminuidos; entre otros, los sofocos. El resto de frutos secos ayudarán a disminuir el colesterol en sangre y brindar así un estado cardiovascular mejor.

-Hipercolesterolemia

Principalmente las nueces y almendras, que contienen mucha fibra pero, todos los frutos secos son ideales para personas con problemas cardiovasculares por su poder regulador de colesterol malo en sangre.

- Anemia

Los piñones son los mejores aliados para la anemia por su contenido en hierro y es uno de los remedios naturales más recomendados para combatir la deficiencia de hierro. Puede incluirse en ensaladas.

- Antiinflamatorio

Por su alto contenido de ácidos grasos omega 3, resultan un aliado en caso de enfermedades proinflamatorias (artritis, gota, obesidad)

- Crecimiento de los niños

Para el buen desarrollo de los pequeños es fundamental un consumo regulado y equilibrado de frutos secos, pues estos les darán energía, favorecerán la actividad cerebral y además aportarán las vitaminas y minerales (especialmente zinc) necesarias para el crecimiento.

- Envejecimiento

Por su alto contenido de antioxidantes naturales ayudan al buen funcionamiento del organismo, y a la circulación.

- Resistencia a la Insulina o Hiperinsulinismo

El maní tiene un bajo índice insulínico, por lo cual es ideal como merienda en estos pacientes para regular los niveles de insulina en sangre.

Fuente  sigueenlosano.com

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