Practicar deporte durante el invierno supone uno de los mayores retos a los que podemos someter a nuestro cuerpo, por lo que los atletas que participan en deportes de invierno tienen que tomar algunas precauciones que les permitan sentirse cómodos y seguros y claro, rendir al máximo.
La mejor alimentación para hacer deporte en invierno
Durante la práctica deportiva a bajas temperaturas es tan importante lo que comemos y bebemos antes y durante el esfuerzo. Una alimentación adecuada permite regular nuestra temperatura corporal, manteniendo nuestro cuerpo caliente y proporcionando suficiente combustible para que los músculos puedan trabajar al máximo.
Para contrarrestar la bajada de temperatura corporal típica en los deportes de invierno, nuestro cuerpo tiende a incrementar el metabolismo para aumentar la temperatura, lo que supone un aumento en el consumo calórico. Por otro lado, la respiración supone una perdida significativa de agua que los deportistas de invierno deben recuperar a través del agua de bebida. En relación con la hidratación ocurre algo paradójico, si bien las necesidades hídricas están aumentadas, la sensación de sed está disminuida por lo que debemos beber a pesar de no tener sed.
Cuando se trata de elegir alimentos para ingerir durante un día de frío la primera duda, de fácil solución por otro lado, es si podemos tomar alimentos calientes. La respuesta es sí, debemos tomar alimentos calientes que contribuyan a mantener la temperatura corporal y a un ahorro de energía.
Para poder rendir al máximo, debemos tener en cuenta no solo los alimentos y las bebidas que consumimos durante la práctica deportiva sino también lo que ingerimos antes de realizar el esfuerzo. Como máximo dos horas antes deberemos hacer una ingesta importante de hidratos de carbono, por ejemplo, si vamos a hacer una salida a la montaña a las 8 de la mañana, sobre la 6 de la mañana haríamos un desayuno rico en cereales, tratando de evitar los productos integrales. Pero aún hay más, tan importante es el desayuno como la cena del día anterior, que al igual que este deberá estar compuesta de alimentos ricos en hidratos de carbono.
Una vez que hemos iniciado la práctica deportiva tendremos una máxima en nuestro pensamiento “comer antes de tener hambre y beber antes de tener sed”. Sean alimentos fríos o calientes, sean líquidos o sólidos, ricos en hidratos de carbono o en proteínas la pauta será beber cada 20 minutos aproximadamente y comer cada 35-40 minutos. Siempre teniendo en cuenta el deporte que estamos practicando y la intensidad con la que lo estamos haciendo.
A continuación resumimos algunos de los consejos básicos que nos permitirán superar una larga jornada de deporte invernal:
Beber agua con frecuencia ( 500 ml-cada 20-30 minutos)
Comer alimentos ricos en hidratos de carbono (200 kcal-cada 35-40 minutos)
Evitar el consumo de cafeína. Aumenta la sudoración y favorece la diuresis.
Evitar el consumo de alcohol. Aumenta la deshidratación, además, favorece la dilatación de los vasos sanguíneos contribuyendo a la perdida de calor.
Para evitar complicaciones de última hora con las provisiones, es importante que siempre tengamos una fuente de alimentación de emergencia. Es decir, llevar un poco más de comida de lo planificado por si acaso.
Espero que haya sido de vuestro interés.
Fuente saludyvidasana.es
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