“La depresión es una prisión en la que eres tanto el prisionero como el cruel carcelero”
Dorthy Rowe
La depresión es mucho más que estar bajo de ánimo. Aunque la mayoría de nosotros experimenta tristeza de vez en cuando, en algunas personas estos sentimientos pueden ser constantes y se acompañan de otros síntomas que provocan malestar y dificultades para desarrollar una vida normal.
Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), la depresión afecta a unos 121 millones de personas en el mundo, de los que menos del 25% son tratadas. De hecho, una de cada 5 personas llegará a desarrollar este trastorno a lo largo de su vida. Este porcentaje aumenta en personas que padecen otras enfermedades o situaciones de estrés vital. Es una de las enfermedades con mayor impacto en la calidad de vida del individuo siendo una de las principales causas de discapacidad.
Tipos de depresión
La gravedad de la depresión varía enormemente. La duración también puede ser muy diversa. La mayoría de los episodios depresivos se empiezan a recuperar transcurridos 4-6 meses. En algunos casos, los síntomas pueden persistir durante mucho más tiempo (la depresión que perdura 2 o más años se denomina depresión crónica o distimia).
En el tratamiento de la depresión es fundamental la adquisición de una relación terapeútica de confianza. El profesional debe ser empático, respetuoso y tener una gran capacidad de escucha activa. Este tipo de trastorno requiere un tratamiento intensivo, en los casos leves, mediante una psicoterapia de apoyo, en casos moderados o graves, mediante la asociación de psicofármacos . Los psicofármacos requieren un control estricto por un especialista que conozca las dosis, las interacciones y las indicaciones. En nuestro gabinete, somos especialistas y con amplia experiencia en el tratamiento de pacientes con trastornos del ánimo que presentan asociadas otras enfermedades.
Cuando el paciente mejora o se recupera, nuestro objetivo es que esa recuperación sea duradera mediante la prevención de recaídas. El seguimiento posterior es importante para detectar a tiempo nuevos síntomas incipientes para tratarlos de forma precoz. En los casos en los que la depresión es crónica, nuestro interés es mejorar al máximo la calidad de vida del índividuo y evitar que los síntomas interfieran en la vida diaria.
¿Cuáles son los síntomas de la depresión?
Ánimo bajo, tristeza o sentimientos de desesperanza
Pérdida de interés en las actividades con las que se disfrutaba o tener escaso placer al realizarlas la mayoría de los días durante las últimas semanas.
Irritabilidad (enfadarse fácilmente)
Ganas de llorar sin motivo aparente
Pérdida de energía o cansancio
Problemas de sueño
Cambios en el apetito, que a veces conduce a variaciones en el peso
Dificultad para concentrarse o problemas de memoria
Pérdida del interés sexual
Sentimientos de inutilidad o culpa
Pensamientos negativos, excesivas críticas hacia uno mismo.
Deseos de muerte o ideas suicidas
Via psiquiatraenbarcelona.com
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