Parálisis del pie, ¿cómo tratarla?

lunes, 24 de octubre de 2016
La parálisis del pie puede ser una consecuencia de diferentes enfermedades como una hemiplejía tras un ictus, una parálisis cerebral infantil que causa una retracción del tendón de Aquiles o lesiones del nervio ciático poplíteo externo. Es importante tratarla rápidamente ya que el movimiento de dorsiflexión (flexión dorsal del tobillo) es, funcionalmente uno de los más importantes para el movimiento equilibrado y fluido de todo el cuerpo, sobre todo de rodillas, caderas y columna vertebral (las otras articulaciones responsables de la flexio-extensión), lo que permitirá una recuperación más rápida del paciente.

Uno de los consejos más importantes a tener en cuenta es que para recuperar esa parálisis del pie, principalmente en el caso de una parálisis cerebral infantil, se va a necesitar mucha práctica para que el paciente pueda automatizar los cambios que vaya aprendiendo en terapia. La fisioterapia es clave para conseguir la mayor independencia posible y es conveniente unir ese tratamiento al uso de órtesis, como las de Orliman.

En Orliman contamos con dos productos que pueden servir para corregir esa parálisis del pie y mejorar la movilidad y el equilibrio del paciente. Son órtesis del tipo antiequino, que suelen ser las más utilizadas en el mundo de la ortopedia por las numerosas patologías que se pueden tratar con ellas. A la hora de recomendar el tratamiento con estos productos es importante tener en cuenta este consejo: que sean flexibles y puedan adaptarse a las necesidades de cada paciente.

Eso ocurre con los productos de Orliman. El primero es el Apoyo Antiequino Boxia, que eleva el antepié, permitiendo la flexión plantar en el apoyo del talón inmediatamente después de la fase de despegue. Además, evita el riesgo de tropiezos con elementos como alfombras, bordillos e irregularidades de la superficie, con lo que su marcha diaria puede mejorar. Boxia consta de una cincha supramaleolar, que se coloca en el tobillo, y un soporte de unión para fijar entre la lengüeta y los cordones del calzado. Ambas partes se unen a través de un elástico que permite la tracción y que se puede regular dependiendo de las necesidades de flexión.

El otro producto de Orliman que ayuda a corregir la parálisis del pie es una órtesis antiequino, que permite una elasticidad a nivel del tendón de Aquiles, permitiendo movimientos de flexión plantar y dorsal durante la marcha, evitando la caída del pie y manteniéndolo a 90 grados. Además el semi-aro posterior que se sitúa a nivel de la pantorrilla produce un masaje sobre el tríceps durante la marcha, lo que permite una mejora de la actividad circulatoria y su retorno venoso. Esta órtesis permite pequeñas modificaciones, aplicando calor mediante una pistola de aire caliente para poder adaptarla a las necesidades del paciente.

Esa característica de la órtesis antiequino de Orliman viene a reforzar el consejo que hemos citado anteriormente: hay que adaptar la órtesis a las necesidades del paciente. Según un reciente estudio sobre el uso de órtesis en niños con parálisis cerebral, la mayoría de los participantes no llevaban ni el producto ni el calzado adecuado para corregir la parálisis del pie e influir positivamente en sus niveles de marcha diarios ni en su intensidad, mientras que los que sí tenían esa órtesis y el calzado optimizado a sus necesidades mostraron una mejora en sus niveles de marcha diarios.


Fuente orliman.com

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